Reflexiones mundialistas


La Usina del Arte. Mundial de Tango de Pista 2019

English translation below* En estos días me toca vivír la interesante experiencia de presenciar, por un buen rato, las rondas clasificatorias del Mundial de Tango de Pista 2019.

De más está decir que sentarse a observar en detalle la forma en la que cada pareja se presenta en la pista, la calidad técnica de los bailarines, la interpretación musical, la selección de movimientos y la circulación en la pista, es más que enriquecedor a la hora de considerar elementos para luego transmitirle a los alumnos, o para aplicar en mi propio baile. Se sabe que mirando la pista se aprende, y en este caso hablamos de una pista con espacio, calidad de baile y preocupación por el detalle. De modo que se aprende aún más.

Pero más allá de lo enriquecedor de la experiencia visual, hay otra parte de la competencia que me deja bastante perpleja: esto es el tremendo nivel de auto exigencia de algunas parejas o algunos bailarines individualmente.

Duele conversar con algunos de ellos luego de su paso por las rondas y escuchar que, lejos de poder disfrutar del logro personal que implica haberse animado a subir a la pista de La Usina, se bajan de la misma con una sensación enorme de frustración por lo que “salió mal” por “haber bailado como el c..” porque “ella se mandó sola” o porque “él no me dio tiempo”.

Es triste que la competencia se haya transformado (como ya dije en otras oportunidades) en una suerte de “entrevista de trabajo” donde los bailarines parecen jugarse el futuro profesional de sus carreras, en lugar de un juego al que todos vamos con una intención sana de divertirnos, sacarnos una linda foto, disfrutar del abrazo y poder mostrarle (en el futuro) el video a los nietos.

Por eso, como observadora que no compite, pero que ha hecho una innumerable cantidad de exhibiciones en todo tipo de contextos, me parece interesante compartir algunas reflexiones con quienes tengan un minuto para leer este post antes de subirse a la pista hoy, y en las instancias futuras:

1) El tiempo que van a tener para bailar en las rondas, semis, o finales es tan, pero tan breve que no merece ser desaprovechado en la búsqueda de lo que se hizo mal, sino en el disfrute de estar allí, mostrando lo que sale, y disfrutando del clímax de mucho tiempo de preparación.

2) El problema que ustedes tienen, sea individual o de pareja, es el mismo que tienen las otras 9 parejas que están en la pista y todos los que compitieron y competirán en otras rondas: TODOS están nerviosos, TODOS sufren si el piso no es bueno, TODOS bailan el mismo día (sea martes 13, domingo 7 o noche de brujas), TODOS bailan la misma música y TODOS son evaluados por el mismo jurado.

De modo que, en lugar de salir a la pista pensando en todo aquello que a ustedes puede “salirles mal”, sería interesante salir a la pista confiando en el esfuerzo hecho para llegar allí, en el abrazo que los une, y en las capacidades propias y del/la compañero/a y no buscándole “el pelo al huevo” por cada paso que no cayó milimétricamente donde ustedes creen que debía caer.

3) Especialmente para las chicas: sepan que están TODAS hermosas, a veces, desde afuera, las que disfrutamos del mundo de la indumentaria, nos detenemos más en el desfile de modas que en la competencia de baile. Pero, por favor, ¡¡NO BAILEN PARA LUCIR UN VESTIDO, BAILEN PARA SUS COMPAÑEROS!!

Y si el vestido, o los zapatos, por bonitos que sean, las hacen sentir incómodas, CÁMBIENSE, bailen con esa pollerita básica con la que se sienten unas diosas en la milonga del sábado a la noche, que por algo no pararon de bailar. Que la indumentaria NO SEA un factor más de tensión o conflicto, porque se ve divina, pero NO SE EVALÚA.

4) El jurado (me tomé ayer el trabajo de observar más al jurado que a los bailarines en algunas rondas) tiene muy poco tiempo y posibilidades de mirar cada detalle de cada pisada en cada compás de cada pareja. Y tengo la impresión de que en varios casos la puntuación se evalúa en los dos primeros tangos de cada ronda, y eventualmente se “afina” en el tercero. Pero de algo pueden estar seguros: nadie le presta atención real a cuántos enrosques, lápices y agujas cada pareja hace en la condenada “variación”. Para ese momento, las 5 personas que están en la mesa tienen la vista nublada de movimientos, vestidos, y adornos y bajan la cabeza concentrándose en completar sus planillas.

Así que, RELÁJENSE y disfruten en lugar de bailar toda la tanda pensando qué van a hacer cuando luego de ese corte en el que un silencio le da pie a los dedos diabólicos de Láurenz en su bandoneón, porque ¿Saben qué? Eso sí se nota. Esa concentración excesiva en llegar a tiempo al final y mostrar todo en la variación, les quita espontaneidad en lo más importante, que son los otros 8.30 minutos de la ronda.

4) Por lo dicho, va uno ahora especialmente para los hombres: sepan que TODOS harán el giro con lápiz, aguja, enrosque y sacada en algún momento de la ronda, y a TODOS les sale bien, pero a sus bailarinas esas secuencias “de fórmula” pueden desestabilizarlas, y -sobre todo- no les transmiten emoción alguna en el baile. Lejos de eso, las ponen en alerta y en excesiva responsabilidad de no equivocarse para no arruinarles la figura a ustedes. RENUNCIEN a hacerlo si no sienten que fluye sin facilidad. ¡¡NO BAILEN PARA EL JURADO, NO BAILEN PARA LUCIR LAS PLUMAS DE PAVO REAL, BAILEN PARA SUS COMPAÑERAS!!

5) El más importante: recuerden, por favor, que sus vidas, sus carreras, su condición de buenos bailarines NO SE JUEGAN en esos 9 minutos.

Pasar a la semi, llegar al Luna, hacer podio o ganar la tapa del Clarín espectáculos del 23 de Agosto de 2019 NO ES GARANTÍA de éxito futuro.

Una carrera prominente, sólida y respetada se basa mucho más en la calidad (sostenida en el tiempo) docente, en la capacidad de transmitir alegría e inspirar a las audiencias a lo largo de muchas, pero muchas, exhibiciones, y sobre todo, a la durabilidad en el tiempo del proyecto de pareja de baile que les permite afianzarse y conocerse corporalmente para poder fusionarse en uno con la música.

En síntesis:

Cuando salgan al a pista, salgan a bailar, salgan a disfrutar de un escenario hermoso del que ustedes son el centro, pero que comparten con otros que también lo son. Salgan a vivir ese momento mágico que dura poco y no se repite. Salga, por sobre todas las cosas, a AMARSE y amar eso que eligieron hacer, a lo que nadie los obliga, y de lo que no depende el mañana. Porque HOY es lo único que existe. _________

Thoughts and comments about the Mundial. It’s Mundial time and I’m attending the qualifying rounds at La Usina del Arte. Quite an interesting experience to be there as a coach for the first time!

Needless to say that sitting there and watching thoroughly how each couple presents themselves in the dance floor, their techniques, the way they interpreted the music, the vocabulary they choose and how they navigate the floor is indeed an enriching experience, both from the perspective of a teacher and to improve my own dance. It is obvious that watching is a good way of learning, and when you’re watching a floor that is full of good dancers that have space to move and are paying attention to detail, we learn a lot more.

But despite the mesmerizing visual experience, there is a downside in the competition that never stops puzzling me: this is the overwhelming level of self-pressure that some couples (or individual dancers) put themselves through.

It kills me to talk to some of them after they step down from the qualifying round just to realize that instead of having enjoyed the big accomplishment of being there, they end with a strong feeling of frustration and resentment against each other for all what “went wrong”, because their dance “felt like shit”, because “she was out of control” or he “didn't give me space”.

It is sad that the competition became in some sort of “job interview” for so many, in which the dancers seem to be risking their professional future, instead of a healthy happy game where people go to have real fun, take a couple of wonderful pictures, enjoy a cozy warm embrace and record a video to share to their grandchildren in the future.


That’s why, being just an observer that doesn’t compete, but has done countless performances in all sorts of contexts, I think I can offer my two cents for those who have a minute to read this post before stepping up on the dance floor today or in the future stages of the competition.


1) The time you have available for being there in the qualifying rounds, the semifinal or the grand finale is so, so short, that shouldn’t be wasted seeking what went wrong, but it should be used to enjoy the fact of simply being there, showing what the music inspires you to do and reaching the climax after quite a long time preparing for it.


2) That problem you’re having (either in the couple or as an individual) is exactly the same that the other couples around you are having: EVERYONE is nervous, EVERYONE struggles if the floor is not perfect, EVERYONE dance on the same day (whether it is Friday 13th or Halloween), EVERYONE dances to the same tunes and they are ALL judged by the same jury.


So instead of coming up on the dance floor thinking about all the things that could go wrong, it would be much more pleasant to go out there trusting in the effort that you’ve done to be there, in the shared embrace that unites you with your partner, and in your own skills. This is going to fill much better that trying to focus in that foot that stepped an inch outside of where you think it should have landed.


3) One for the followers: know that ALL OF YOU LOOK GORGEOUS. Sometimes, from the outside, we just enjoy the fashion show, rather than the dance contest. But please, in the name of God DO NOT DANCE TO SHOW OFF YOUR DRESS! DANCE FOR AND TO YOUR PARTNER!


And if by any chance the dress or the shoes feel uncomfortable, please CHANGE THEM! Wear that simple skirt in which you felt so good at the last milonga you went to. Feeling ok with your clothes might have gotten something to do with the fact you didn’t sit out all night. And don't allow your outfit to become an issue, because the jury won’t give points on your shiny sequins and your slit!


4) I took the job of observing the jury for a number of tandas. It turns out that they have very limited time and opportunities to look at each couple in detail. I have the feeling they decide and score the couples in the first 2 songs, and maybe clarify their ideas on the 3rd song. But be sure of this: they do not –I repeat, they DO NOT- pay real attention to how many lápices, enrosques and agujas each couple does during the damned “variación”. By that time, all 5 judges only see a blur of dresses, movements and decorations and many of them just look down at their spreadsheets to fill the empty slots.

So you might as well RELAX and enjoy instead of dancing the whole round being uptight thinking of what you’re going to do when that sudden silence announces that Láurenz will get his wild fingertips in his bandoneón, because you know what? People DO SEE that lack of spontaneity in the previous 8.5 minutes.


4) Because of this, there goes one for the leaders: please guys, know that EVERYONE will do the molinete with lápiz, aguja, enrosque and sacada at some point during the tanda. And EVERYONE does it right. But on doing it you can make your partner unstable and –more importantly- she gets absolutely no emotion out of it. Far from that, you're putting her to the highly stressing responsibility of not messing with your sequence. So GIVE UP doing it unless it flows effortlessly. DO NOT DANCE FOR THE JUDGES, DO NOT DANCE TO SHOW OFF THOSE PEACOCK FEATHERS, DANCE FOR YOUR PARTNERS!!!


5) The most important one: please remember that your lives, your careers, you being great dancers DOES NOT DEPEND on those 9 minutes.

Making it to the Semifinal, dancing at Luna Park, being top 3 or striking the cover of Clarin’s Show’s section on August 23rd doesn’t grant you a future of success.


Having a prominent career, being respected in what you do is much more related to maintaining the quality in the way you teach, in being able to inspire audiences throughout the time, and working on a daily basis to solidify yourselves as a couple that knows and respects each other in a way that you can become one with the music.


Long story short:


When you go out there, please focus on dancing, on enjoying being the center of a beautiful stage, but acknowledging that all the other couples are sharing that center with you. Go out and live the magic of the moment knowing it is THE only moment. And most of all, go out there to LOVE EACH OTHER and love what you are doing there, keeping in mind that a) no one asked you to be there b) tomorrow doesn’t depend on it.


Because in the end there is no tomorrow, there is NOTHING BUT TODAY!

148 vistas
  • Poné "Me Gusta" en mi página de FB
  • Seguime en Twitter
  • Mi canal en YouTube
  • Seguime en Instagram

Diseño y edición: www.tangomaria.com - 2018 - (R) Todos los Derechos reservados.